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Ser o no ser

4 de marzo de 2015


Varsovia, agosto de 1939. La gente corre horrorizada por las calles o se queda atónita ante esa visión, ¡el mismísimo Hitler en el centro de la ciudad, solo y plantado delante de una tienda delicatessen! ¿Qué querrá? ¿Comprar algo para comer? ¿O saltarse su dieta vegetariana y zamparse a Polonia?

Así comienza la que para muchos es la obra maestra de Ernst Lubitsch, director alemán de nacimiento y judío de pensamiento, que se rebeló contra el nazismo de la mejor forma que sabía, haciendo filmes como este presentado en 1942 desde su exilio en EEUU.

Grandes fragmentos de música clásica en el cine

30 de diciembre de 2014

Cine y música, música y cine. Dos formas de arte que constantemente se dan la mano para ofrecer un espectáculo más completo, uno que satisfaga tanto el oído como la vista. Este matrimonio que normalmente mejora el resultado final llega en ocasiones a unirse con más fuerza para dejar una huella que no sufre el paso del tiempo, ya sea con melodías que inmediatamente evocan a la película o con escenas que junto al acompañamiento musical se vuelven espectaculares.

Dentro de ese conjunto, resultan destacables las parejas compuestas por cine y música clásica y por ello estas piezas se convertirán en el eje central del post.

Ciclo Frank Capra (I): Vive como quieras (1938)

22 de abril de 2014


Al terminar de ver esta película he pensado "menudo peliculón, se merece un post para Crónicas de Valhalla". Al caer en la cuenta de que el director es Frank Capra me he dicho "si es que este tío ha hecho un montón de clásicos, debería hacer un post recopilatorio de todos ellos", pero luego he pensado que no sería justo ya que no abordaría todo lo bueno de cada película, así que finalmente he decidido hacer un Ciclo Frank Capra donde os daré a conocer sus mejores películas, o al menos las que yo opino que todo amante del cine debería ver si no lo habéis hecho ya. 

Sin duda alguna, la obra más conocida de este genial director es Qué bello es vivir, rodada en 1946, pero para aquel entonces, Frank ya era una eminencia en Hollywood, no en vano fue ganador de tres Oscars a mejor director: en 1934 con Suceció una noche, 1936 con El secreto de vivir, y 1938 con Vive como quieras a la cual va dedicado el post de hoy. Solo a la altura de otros dos grandes de la historia del celuloide: John Ford (Las uvas de la ira, Centauros del desierto), ganador de 4 estatuillas e igualado por William Wyler (Ben-hur, Vacaciones en Roma) con otras tres. 

El Nombre de la Rosa

26 de junio de 2013

Hoy en día es fácil imaginar listas infinitas de números, simulaciones por ordenador en tres dimensiones, imaginar que la realidad puede explicarse científicamente en base a un conocimiento descrito y aplicando los modelos de la física, la química y las matemáticas, aplicando un Modelo Racional. Sin embargo, imaginemos que aplicamos este mismo método a un tiempo como el de la Edad Media, dominado por supersticiones, fanatismos, miedos. Imaginemos que enfrentamos la Ingorancia al arma más poderosa que posee el ser humano, la Razón.


El Nombre de la Rosa es una película dirigida por el francés Jean-Jacques Annaud y basada en la novela del mismo nombre escrita por Umberto Eco, que nos cuenta la historia de Guillermo de Baskerville, Sean Connery, monje franciscano e incansable observador y su ayudante Adso de Melk, Christian Slater, para los que una simple visita a una abadía benedictina famosa por su biblioteca se termina convirtiendo en una lucha por resolver una serie de extraños misterios e inquietantes asesinatos, en la que serán necesarias la inteligencia, la capacidad de observación y el sentido común.


El resultado de la cinta con una selección de actores con marcados gestos y rasgos inquietantes, un vestuario fiel a la época y un uso de un lenguaje refinado y lleno de detalles, es excelente, consiguiendo transmitir al espectador con fidelidad cada uno de los detalles descritos en la novela por Umberto Ecco. 

Además, si por algo resalta la película es por una ambientación espectacular donde predominan unos impactantes edificios medievales. A lo largo de la visualización el director nos presenta la época más oscura de la Edad Media en todo su esplendor, presentando un tiempo lleno de enfermedades, pobreza extrema, clases sociales, elementos de tortura y escenas descritas al detalle, que con un importante juego de luces consigue transportar al espectador al tiempo que trata de describir.


Estamos ante un relato en el que se tratan debates teológicos, morales y filosofóficos, en el que se enfrentan temas como los fanatismos y los métodos racionales, en el que se habla de frustaciones, soledades, dudas, egoísmos, estamos ante una cinta en la que sobre todas las cosas se trata de presentar la búsqueda razonada de las verdades ocultas.

A esta película hay que reconocerle valentía para adentrarse en la presentación de una nueva forma de pensamiento en una época a la que no siempre se le ha prestado la suficiente atención, aunque para mi gusto carece de cierto rigor histórico

Si me acceptáis un consejo de enamorada de los libros, yo me decantaría por la lectura de la novela antes de ver la película. Este relato merece el ejercicio de imaginar y teñir la historia con nuestros propios colores para posteriormente descubir la realidad. 

Nos vemos en la próxima entrada, hasta entonces... ¡¡¡¡ SONRÍAN!!!!!

Cuento de navidad (1938)

4 de mayo de 2013

Hace ya algún tiempo que no se le dedicaba un post al cine clásico en Crónicas de Valhalla, y eso es algo que tenía que remediar. Siempre que tengo un hueco entre obligaciones académicas, actualización de series y lecturas atrasadas, me gusta ver películas antiguas, no porque prefiera el cine clásico u opine que sea mejor que el cine actual, sino porque pienso que para entender la historia del cine hay que empezar desde sus raíces, y ese es uno de mis hobbies, rebuscar entre antiguallas del séptimo arte en busca de alguna joya olvidada o que haya pasado desapercibida. De esta manera descubrí películas que me encantaron y que ya compartí en este humilde blog, tales como M: el vampiro de Dusseldorf o Capitanes intrépidos. Hoy os traigo la última joya que he descubierto y cuyo título os sonará más, se trata de Cuento de Navidad.

Cuento de navidad o Christmas Carol en versión original, es uno de los clásicos de la literatura británica, novela escrita en 1843 por el magnífico Charles Dickens y de la que mi compañero bloggero Pedro Cuesta habló hace algún tiempo de una forma tan magnífica que sería imposible siquiera intentar imitar.

Angels with Filthy Souls, la película que nunca existió ¿o si?

12 de marzo de 2013

Yo nací en los ochenta. Sí, fui uno de esos niños que tuvieron una bicicross de BH, que crecieron con Mazinger Z, con La historia interminable (Die unendliche Geschichte, 1984) y fueron testigos de la primera emisión en España de Dragon Ball. ¿Qué fue de Bastian subido a lomos del dragón Fujur, la Emperatriz Infantil o al guerrero Atreyu? Los que nacimos y crecimos en la década de los ochenta somos de otra pasta, unos supervivientes del VHS, de las cintas de casete y testigos de excepción de la evolución que ha vivido el cine en los últimos treinta años. Los que nacimos en los ochenta aprendimos la historia del cine... al revés.

Como niño de los ochenta crecí con películas (alguna convertidas ya en mitos del séptimo arte) que ayudaron a que me familiarizara con referencias y homenajes al cine clásico de Hollywood. Se podría decir que mi primer acercamiento al cine antiguo se fraguó a través del cine actual de la mano de Francis Ford Coppola, Martin Scorsese o el mismo Tarantino.

Pero hubo una película que resultó excepcionalmente influyente en lo que supuso mi primera toma de contacto con el cine negro en mi, por aquel entonces ingenua e inexperta, imaginación infantil. Esa película era -aunque parezca mentira- Solo en casa (Home Alone, 1990).

Y es que en la película que catapultó a la fama a Macaulay Culkin había un breve momento, que se repite invariablemente en el transcurso de la historia, que cimentó mi idea de lo que para Hollywood debía ser el cine negro; el cine clásico. Hablo de la escena en la que Kevin McCallister se prepara un tazón de helado y se dispone a ver una cinta titulada "Angels with Filthy Souls".


Pese a frustrar al pizzero, en primer lugar, y a los ladrones que tratan de robar en casa más tarde -haciéndoles creer que hay adultos armados y peligrosos en casa- y pese a contar con todas las características que definen el cine negro de los años cuarenta -sombras expresionistas, oficinas llenas de humo, sombreros fedora y tommyguns- resultó que Angels with Filthy Souls no era una película real, sino una película ficticia de gangsters creada especialmente para la saga "Solo en casa".

La fidelidad de las escenas con los estilos cinematográficos y prácticas reales del Hollywood de 1940 importaba poco; lo más importante en mi imaginación hasta ese momento era el hecho de que la película parecía de aquella época y resultó que no lo era. Más tarde descubrí que el film es una parodia de Ángeles con caras sucias (Angels With Dirty Faces, 1938), el clásico protagonizado por James Cagney en el que los responsables de "Solo en casa" decidieron inspirarse para su "película"; sí, su película dentro de su "otra" película.


Existe incluso una secuela de esta película ficticia llamada "Angels with Even Filthier Souls" que aparece en la segunda parte de Solo en casa (Home Alone 2: Lost in New York, 1992) que el bueno de Kevin utiliza para asustar a los encargados del Hotel cuando estos descubren el engaño:



Por si os pica la curiosidad, aquí tenéis el trailer de la peli real en la que se inspira esta recreación:


Y es que el cine nunca dejará de sorprendernos.

5h 42min de risas y sonrisas

15 de febrero de 2013

¿Estás contando los días para que llegue la primavera? ¿Estás harto de los políticos? ¿Sufres estrés?¿Cuántas veces te has cabreado en el último mes? ¿Estás triste porque no has podido ir a los caranavales de Tenerife? A veces, el invierno es largo y oscuro, llueve y se respira -y transpira- la falta de vitamina D. A veces, hay momentos de desmotivación, cabreo, capa caída, futuro sombrío y desilusión... ¡No os preocupéis! Que desde un pedacito de Valhalla en modo ''sangre cinéfila'' llegamos al rescate; y es que "a mal tiempo, buena cara", o mejor dicho, "a mal tiempo, buenas comedias". Porque la risa es la medicina omnipresente, omnipotente y omnitodo, y la carcajada tal eficaz principio activo que hay miles de publicaciones con beneficios clínicos demostrados. ¿Qué mejor opción que una sesión de cine para liberar esas endorfinas de la risa?

      

94 minutos: La vida de Brian (1979) de Monty Python
¡Un clásico! Una brillante película satírica y parodia sobre la historia de Jesucristo, en la que se confunde al protagonista Brian con el salvador de la religión católica; un humor "British" de los años 80. Si no la conoces, deberías dejar de leer esto inmediatamente e ir a verla. Curiosamente, fue financiada -y salvada- por el Beatle George Harrison. Además, se prohibió en Noruega, y las malas -y picadas- lenguas dicen que durante su estreno en Suecia, había carteles que decían: "Esta película es tan divertida que la han prohibido en Noruega". Arrasó en taquilla y tuvo tal éxito que está considerada como la mejor película de comedia de todos los tiempos por varias revistas especializadas y varias cadenas de televisión [Wiki, IMDb] y, aún hoy día, es inevitable que no nos arranque una carcajada. ¿Por qué no la pondrán durante las Navidades?

El mismo título ya provoca una perversa sonrisa, ¿a que sí? Esta es una película que parodia y ridiculiza el libro del Dr. David Reuben y aquéllos que tratan de explicar la psicología del sexo. Escrita, protagonizada y dirigida por Woody Allen, está formada por siete segmentos con el clásico humor y estilo woodyalliano sobre temas como la seducción, el travestismo, la sexualidad y la eyaculación. Algunos de estos segmentos son preguntas lanzadas al abismo tales como ¿Son eficaces los afrodisiacos? ¿Por qué algunas mujeres no pueden conseguir el orgasmo? ¿Qué sucede durante la eyaculación? En éste último se viste como un espermatozoide y empieza a lanzar su disertación sobre el asunto.... ya os podéis hacer una idea del estilo que encontrareis.

68 minutos: Sopa de Ganso (1933) con los hermanos Marx
"Duck Soup" en argot significa "algo fácil de hacer", título que llevó consigo la tradición que llevaban los hermanos en llamar a sus películas con nombres de animales; la primera de la cadena de éxitos de los hermanos Marx, como "Una noche en la ópera". Groucho, por su gran popularidad, se convierte en el presidente de la República Democrática de Freedonia, amenazada por la dictadura de Sylvania. Frases famosas como "Claro que lo entiendo, incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que traigan a un niño de cuatro años!" vienen de esta película. Un humor de los años 30, inocente y surrealista dirigido por Leo McCarey:

"¿Está usted casada? ¿Tiene mucho dinero? Responda primero a la segunda pregunta."
"Claro. Mi marido me dejo toda su fortuna al morir."
"¡Pues permítame decirle que la amo...!"


96 minutos: Loca academia de policía (1984)
"Se necesitan más policías en el cuerpo, no importa sexo, raza, condición física ni mental". Y es así como nace una renovada academia de policía, formada por un fregado de personajes cuyo plan último era hacerse poli. No se trata de una gran película, ni siquiera estoy segura de añadirla a esta lista junto con los Python y los Marx, pero supongo que hizo reír a un buen par de generaciones por los años 80, o por lo menos la primera de las -ni más ni menos que- siete entregas. ¿Cuál era tu personaje favorito? ¿Os acordáis de Michael Winslow?


Como dice Mafalda: "Comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo".

Os deseo carcajadas, risas y sonrisas.

Las mejores películas antinavideñas

31 de diciembre de 2012

Ah, la Navidad... tiempo de paz, amor, lucecitas, villancicos y de películas que nos recuerdan el gran corazón y maravilloso espíritu que tenemos todos ¿no? ¡Pues nooo!

Todos los años la televisión y el cine programan para estas fechas títulos navideños que por lo general van de la sensiblería a la comedia liviana. Pero no todo el mundo vive la Navidad de la misma manera. Para algunas personas ésta es una época del año oscura y deprimente; un periodo triste porque promueve la evocación de tiempos pasados con personas que ya no están o momentos vividos que ya no se podrán recuperar. Y es que la Navidad no tiene por qué gustarle a todo el mundo; además... hace frío [...]. Qué narices, aunque no hiciera frío estamos en Crónicas de Valhalla (¿habéis visto los brazos zombis de la cabecera?) y no en Crónicas de los Mundos de Yupi, así que ¿qué esperábais? :P

Sea por el motivo que sea y coincidiendo con que estamos inmersos en el último día del año, he pensado que nada mejor que invocar a nuestro Scrooge interno y presentar esta breve recopilación con las mejores películas antinavideñas; películas donde el desastre, la miseria y algún que otro gatito electrocutado compiten con los clásicos del género navideño. He aquí mi particular selección:

1. El Grinch



Qué mejor forma de empezar esta lista que con el personaje más famoso en odiar la Navidad. Sea en su versión animada o la de Jim Carrey, El Grinch (2000) es un gran personaje que, aunque termina hechizado por el auténtico significado de la Navidad, en el transcurso de esa transformación se dedica a destruir todos los adornos y regalos.

2. Cazafantasmas 2



La energía negativa de los asqueados vecinos de Nueva York se materializa en un inmenso río de ectoplasma rosa que recorre el alcantarillado de la ciudad para dar la bienvenida al espíritu atrapado en una pintura de Vigo el carpatiano, también conocido como el empalador o el sanguinario (un tipo entrañable), en la víspera de Nochevieja. No se me ocurre mejor manera cinematográfica de acabar el año que con Bill Murray y su equipo de Cazafantasmas 2 (1989).

3. Bad Santa



En Bad Santa (2003) Billy Bob Thornton es un ladrón que planea robar el dinero de un centro comercial mientras trabaja como el Santa Claus más patético, borracho, desagradable y mujeriego que se ha visto en el cine. Recuerdo especialmente navideña la escena del jacuzzi con Lauren Graham ;-).

4. Pesadilla antes de Navidad



¿Qué puedo decir de Pesadilla antes de Navidad (1993) después de la fantástica crítica que nos regaló nuestra querida Soulie coincidiendo con tan señalada fecha? Pues que no podía faltar en la lista :-). Y es que Jack Skellington, que siempre ha querido disfrutar una Navidad como la de sus vecinos, manda secuestrar al auténtico Santa y hace pasar a los niños una Navidad monstruosa. Animación peculiar al estilo de Tim Burton, un tipo impregnado de espíritu navideño de los pies a la cabeza [...]. Para todo lo demás: Pesadilla antes de Navidad.

5. Gremlins



Los Mogwais pueden parecer el regalo perfecto para estas fechas, pero si les das comida pasada la medianoche o los mojas... tendrás horas de sangrienta diversión asegurada :-). Antológica la escena en que el Santa Claus del pueblo es destrozado por los amigos de "Gizmo". Gremlins (1984) vuelve a casa por Navidad.

¿Qué os parece la selección? ¿Echáis en falta alguna? Rienda suelta a los comentarios y...

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

M

29 de diciembre de 2012

Una vez más me presento ante la pantalla de vuestro ordenador con un reto del cual puedo no salir muy airoso: intentar convenceros de que veais una película de una época en la que vuestros abuelos ni siquiera habían nacido o se encontraban en la edad de la inocencia. 
Hace unas semanas os traje un post en el que comentaba que había pocas películas que salvaba de la década de los 30, y esta semana aprovecho para hablar de esa película que tenía en mente cuando dije eso, se trata de M, sí, ese es el título de la película, una sola letra, aunque en España, fue conocida como M: El vampiro de Dusseldorf.

Filmada en 1931 por el cineasta austriaco Fritz Lang, director de otras películas como Metropolis (1927), también conocida por ser la película favorita de Hitler, (además de dar nombre a un conocido bar de tapas de Granada) o Furia (1936), primera película de su aventura americana tras escapar de Alemania por discrepancias ideológicas con el régimen nazi, e interpretada por un Spencer Tracy soberbio, otra película altamente recomendable.
Por lo que he podido ver hasta ahora, Fritz Lang es mi director de cine clásico favorito junto a Charles Chaplin, aunque también es verdad que hay nombres importantes y filmografía que me queda por ver de ilustres figuras como John Ford o Frank Capra.

Tras esta introducción para situaros más o menos el ambiente en que fué rodada la película, vamos al lío, o como dirían los angloparlantes, "come on to the mess".

Anécdotas de Hannah y sus hermanas (1986) de Woody Allen

14 de diciembre de 2012

'The only absolute knowledge attainable by man is that life is meaningless' (Tolstoy) es el tipo de frases que te encontrarás en las películas del Woody Allen de los 70-80, y es una de las conclusiones más significativas de 'Hannah y sus hermanas'. Woody Allen piensa e incita a pensar y consigue ponerte en la piel del filósofo que lo analiza y lo cuestiona todo para hacer abrir la mente hacia otras formas de ver las cosas esenciales ¿Por qué? ¿y por qué no?

Esta vez, no voy a resumir el argumento de esta película, no voy a dar datos ni a analizarla, ni a hablar de los actores, ni siquiera voy a recomendarla, porque me voy a permitir el lujo de ser completamente subjetiva. Esta vez, voy escribir sobre detalles del guión que le contaría a un amigo para despertar alguna carcajada que otra durante un café de invierno. Y es que las películas del hiperactivo Woody Allen de esta etapa, con una, dos y hasta tres por año, me dejan tal sensación de libertad y sonrisa en la cara que es imposible ser objetiva. Woody Allen no es sólo un cineasta, es un filósofo conocedor de sus herramientas: el cine. Únicos datos (no puedo evitarlo): dirigida, escrita y protagonizada por Woody Allen.

Su personaje es a su estilo: hipocondriaco, neurótico, crítico y cínico. Como buen hipocondriaco visita al médico más de dos veces al mes. Pero ¿qué es lo peor que le podía pasar a un hipocondriaco? Que le digan que 'puede' que padezca algo, y en este caso... ni más ni menos que un tumor. Sin más, lo exagera y comienza a investigar y hacer un análisis sobre las ventajas y desventajas que ofrecen las distintas religiones después de la muerte, aun siendo judío de nacimiento. 
Mickey's Father: And you're gonna believe in Jesus Christ? 
Mickey: I know - sounds funny. But, I'm gonna give it a try.

En esta película verás esas 'peores citas del mundo' en la que las dos personas se sienten tan inseguras que creen que no encajan ni con ellas mismas. 
[en un concierto de música punk]
Holly: Don't you just love songs about extra-terrestrial life? 
Mickey: Not if they're sung by extra-terrestrials. 

Verás historias sobre líos, relaciones y aventuras amorosas con ese toque romántico pintado por las calles de NY y un ritmo jazz estilo 'Take de A train'. Hannah y sus dos hermanas son enormemente diferentes, y hay tal revoltijo de personajes y personalidades que es casi imposible no simpatizar ni sentirse identificado con alguno de ellos. 
[después de descubrir que Mickey es estéril]
Hannah: Could you have ruined yourself somehow? 
Mickey: How could I ruin myself? 
Hannah: I don't know. Excessive masturbation? 
Mickey: You gonna start knocking my hobbies? 

Woody Allen es capaz de escenificar emociones extremas, pasiones, placeres, perversiones y vicios con un toque cínico y divertido, y consigue meterte en ellos de tal forma que puedes llegar a comprenderlas como si las vivieras en tu propia piel. Al fin y al cabo, como dice Woody Allen, 'todos somos un poco neuróticos'. 
Mickey: A week ago I bought a rifle, I went to the store - I bought a rifle! I was gonna, you know, if they told me I had a tumor, I was gonna kill myself. The only thing that might have stopped me - MIGHT'VE - is that my parents would be devastated. I would have to shoot them also, first. And then I have an aunt and uncle - you know - it would've been a blood bath.

Woody Allen es así.

Expediente X: La gran ola legendaria.

10 de diciembre de 2012

Antes de internarte en los terribles misterios que éste post encierra, pulsa Play para una mayor ambientación.



Una de las cosas que me pica la curiosidad son los sucesos sobrenaturales. Por ello de vez en cuando cae algún programa de Cuarto Milenio. Programas como el de El caso Vallecas o el del Dossier Palacio de Linares me despiertan el gusanillo. Sin embargo hoy quiero contar un "Expediente X" que viví en mis propias carnes cuando no era más que un niño. Empezaré por el principio:

En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme (aunque lo hago, era en La Roda, tierra de buen embutido y Miguelitos) no ha mucho tiempo que veraneaba un criajo, de los de bicicleta en astillero, chándal antiguo y periquito piador.


Era una tarde de verano, cuando el Sol pega con toda su fuerza y la suela de las zapatillas se derrite con el calor del suelo. Estaba yo al fresquito del interior de la casa cuando repentinamente empieza una película. Hora: tres y media o cuatro de la tarde. Nombre de la película: desconocido.

Argumento: Un grupo de chavales jóvenes va a una playa con la intención de practicar surf. Los acompaña su padre, que prefiere no acercarse al agua ni nada. Sin embargo hay un grupo de surfistas macarras que dicen que la playa es suya y nadie salvo ellos puede practicar surf en ella. Entonces se menciona la leyenda de la gran ola legendaria que pasa cada no sé cuantos años. La Gran Ola Kawabungua de la Que No Vuelves Nungua.

Ahora paso a "destripar" lo que sucede en la peli, incluyendo el final, pero es necesario para mi historia-post. Es en éste momento cuando se descubre que el padre de los chavales "buenos" era una leyenda del surf que abandonó el deporte tras sufrir un grave accidente intentando afrontar y dominar la gran ola legendaria. Los surferos malotes retan a un duelo de surf a los buenos a cambio de que si son derrotados les dejarán surfear, mientras que si son los malotes los que ganan los buenos no volverán a poner un pie en la playa.

Finalmente es el padre quien decide ayudar compitiendo él mismo contra los malotes, no recuerdo si el chaval de los buenos que iba a competir se lesiona o la decisión es inmediata. El caso es que ocurre lo que tenía que ocurrir. De repente en mitad de la competición aparecen todos los signos de que la gran ola legendaria va a hacer acto de presencia. El malote de la competición se va por patas para evitar la gran ola. El padre por el contrario decide quedarse a enfrentar la gran ola que una vez lo derrotó, con la intención de salir victorioso en esta ocasión.


Y de hecho no sin ciertos problemas al principio, finalmente nuestra vieja gloria del surf retirada doma la gran ola. En éste momento de la película la cámara pasa de unas escenas en el mar a una escena muy cómica a la par que falta de efectos especiales punteros en la que vemos a nuestro surfista encima de una tabla que está situada en el suelo sobre una alfombra o lona azul, y a su espalda hay una pantalla en la que se reproduce una ola enorme. Veremos una sucesión de escenas que podríamos considerar pequeños "sketchs" de humor en las que el personaje pasará de jugar al golf con el correspondiente palo y pelota a dar un raquetazo a una pelota de tenis, o incluso firmar un autografo a un expontáneo, todo ello subido en su tabla de surf y con la ola en la pantalla de fondo, ya que supuestamente sigue surfeando La Gran Ola Kawabungua de la Que No Vuelves Nungua.

Como digo, era una tarde de insoportable Sol veraniego. Esto ocurrió por dos años consecutivos, años en los que veraneando en el pueblo una tarde cualquiera aparece la película misteriosa. En aquella época no existía el teletexto y jamás llegué a saber el nombre de la película.

El suceso sobrenatural reside en que movido por la añoranza y curiosidad he buscado y rebuscado esta película por internet. Lo he hecho buscando el nombre de la gran ola modificando la escritura del mismo una y otra vez. Buscando películas de surf de los 80 y 90, incluso de los 70 por si era más antigua. También intenté decir en voz alta el nombre de la gran ola delante de un espejo con una vela encendida. Ni rastro. Tampoco la han vuelto a televisar que yo sepa. Un teleportergeist en toda regla.

Ruego a todo aquel que lea éste post que si tiene alguna pista de esta película o si le suena gracias a los detalles que he descrito por favor me ponga en un comentario todo lo que sepa acerca de su experiencia. Muchas gracias.

Capitanes intrépidos (1937)

24 de noviembre de 2012

Antes de nada, antes de empezar a contaros algo sobre la película, tengo que pediros algo: no sintáis rechazo hacia ella por el mero hecho de ser antigua, dejad de lado los prejuicios que podáis tener por este motivo, ya que no os traería algo que no mereciera la pena de verdad. Sólo unas pocas películas de la década de los 30 han pasado la criba necesaria para pensar que son merecedoras de ser recomendadas, y esta es una de ellas.

Por si sirve de aliciente, os diré que está dirigida por Victor Fleming... y vosotros pensaréis, ¿y quién es ese? pues alguien que unos años después, en 1939, rodaría un par de películas que puede que os suenen de algo: por un lado, El mago de Oz con una maravillosa Judy Garland, que interpreta una de las canciones que han pasado a la historia del cine; por otro lado, la película de mayor duración en ganar el Óscar a mejor película con sus 234 minutacos, todo un clásico del cine, Lo que el viento se llevó, ganadora de 8 de las 13 nominaciones a las que optaba, entre ellas mejor película y actriz protagonista.

Breve encuentro, 1945

23 de noviembre de 2012

Hay películas que nacen con la única intención de transmitir y revivir algunas de las más íntimas emociones, conflictos y experiencias personales; películas de sensaciones, de sentimientos... películas donde el argumento es lo menos relevante, aquellas que buscan la autenticidad y que consiguen la simbiosis perfecta entre lo que vemos en pantalla y lo que sentimos en lo más profundo del alma. Este es el caso de Breve encuentro, el clásico de David Lean que pasa por ser una de las historias de amor más bellas que ha dado el séptimo arte.

Breve encuentro es el relato agridulce de dos amantes, una historia de amor condenada por las circunstancias desde el principio.

 Si la película funciona es sencillamente por la exquisita química entre sus dos estrellas, Celia Johnson y Trevor Howard, y por la banda sonora que, dicho sea de paso, merecería un capítulo aparte. El Concierto para piano nº2 de Rachmaninoff dota a la película de una fuerza emotiva incomparable. Es una de esas canciones que uno asocia inmediatamente con la película, uno de esos temas que se quedan para siempre en nuestro subconsciente.


En cuanto a las interpretaciones, Celia Johnson y Trevor Howard no son dos actores, son dos desconocidos en un andén. Es algo que el espectador asume en cuanto se deja atrapar por el primer cruce de miradas. Todo se desenvuelve de forma tan natural que incluso la infidelidad se presenta como algo casi inevitable. Y es que Laura y Alec son dos personas casadas que, sin pretenderlo, se enamoran perdidamente. Sin embargo su integridad y la rectitud de su conciencia moral les llevan a optar por la única solución posible; esa solución que dice que en esta vida no todo vale.

-¿Puedo ayudarla?
-No, gracias. Es algo que me ha entrado en el ojo.
-Permítame que lo vea, soy médico.
-Es usted muy amable.
-Vuélvase hacia la luz, por favor. Mire hacia arriba. Hacia abajo. Quieta, ya lo veo. Ya está.
-¡Qué descanso! Era molestísimo.
-Parece una arenilla.
-Fue al pasar el expreso, muchas gracias. He tenido suerte de encontrarle a usted.
-Cualquiera lo hubiera hecho.
-Pero ha sido usted, y se lo agradezco.

Breve encuentro es una de esas películas que sobreviven en el recuerdo, que evocan la mismísima esencia del romanticismo pero sin el toque meloso y cursi que destilan otras obras del género. Una película atemporal. Sencillamente... es una de esas películas que tienes que ver.

Qué bello es vivir, de Frank Capra

7 de noviembre de 2012

Hay películas que nunca pasan de moda, obras que, aunque fueron creadas hace más de medio siglo, son de una actualidad asombrosa. Es, sin duda, el caso de Qué bello es vivir, de Frank Capra, un clásico del cine que se estrenó en 1946 y que hoy goza de una espléndida salud.

Durante muchos años se ha considerado una película típicamente navideña, concepto que a mí no me termina de convencer en esencia, aunque tengo que caer rendido ante las evidencias. Es un cuento navideño, eso es indiscutible, pero un cuento que puede ser visto en cualquier momento del año, no es necesario esperar a ver encendidas las luces del árbol para verla. Por eso me he decidido a hablar de ella hoy, justo a tiempo, antes de entrar en la vorágine de anuncios, compras, cenas y lagrimeo constante clásicos de la época.

La película, como ya os he comentado, es un clásico cuento navideño, de esos en los que aparecen ángeles buenos, un Dios duro pero comprensivo, banqueros malos (aquí tenemos la escalofriante conexión con la actualidad) y gente buena, muy buena. La trama principal presenta a George Bailey (James Stewart) como propietario de un pequeño banco familiar, más ocupado en ayudar a los vecinos de la ciudad que en ganar inmensas sumas de dinero. No hace falta mencionar que "el malo de la peli", siempre hay un malo, destroza esa pequeña armonía, en busca de más dinero y poder, sin importarle las desgracias personales que su usura pueda ocasionar. A toda esta historia hay que añadirle, por supuesto, el amor, la chica guapa (al estilo americano), ya sabéis a lo que me refiero. Un cuento de Navidad, al fin y al cabo.

Sabéis que no soy de destripar demasiado las tramas, el que quiera que vea la película, pero esta vez sí voy a dejar algunos brochazos que dejan entrever la terrible actualidad de la obra. No os perdáis este diálogo, que más parece sacado de una conversación de 2012 (no hemos inventado nada, no os equivoquéis):


La crítica social es una constante a lo largo de la película, que acaba por convertirse en una llamada de emergencia directa hacia nuestras conciencias, un dardo bañado en cordura que nos debe hacer despertar de un sueño que, por desgracia, ya dura demasiado, y del que parece que no sabemos salir. Porque el cine, como el resto las artes, cumple, y pienso que debe hacerlo, una misión de análisis de la realidad que nos rodea, a veces reivindicativo, a veces como mero expositor de una situación. Una crítica dura pero envuelta en la suave y aterciopelada piel del cuento de Navidad que forma la obra.

Una película deliciosa y moral, una obra que debe estar en el catálogo de todos los amantes del cine de calidad, una verdadera obra maestra de la interpretación que no os debéis perder.

Kevin Smith, director de culto. Parte I. Clerks.

6 de noviembre de 2012

Hoy quiero hablaros del gran Kevin Smith y su producción como director, que empezó como director de cine independiente de la manos de una de sus dos mejores obras para mi gusto: Clerks.


La frase que se puede leer en la cartelera ya nos indica un poco por dónde van los tiros. "Just because they serve you doesn't mean they like you". Para quien no tenga un nivel de suficiente de inglés o de uso de traductor online: "Sólo porque ellos te sirven no significa que les gustes".

Los protagonistas de esta película son dos dependientes de un establecimiento comercial de la ciudad de Nueva Jersey: Dante, dependiente de una tienda tipo kiosko; y Randal, dependiente de un videoclub. El primero se mostrará muy servicial y hasta calzonazos, mientras que el segundo será borde, maleducado y vago.

La película cuenta un día en la vida de nuestros protagonistas, centrándose más bien en Dante. Éste precisamente acude al trabajo en su día libre como un favor a su jefe, teniendo que quedarse hasta las 12 horas del mediodía, hora en la que el jefe se supone que llegará. Sin embargo, el tiempo va pasando y el jefe no llega, estropeando sus planes para ese día. Por si esto fuera poco, tendrá problemas tanto con su novia actual como con una de sus exnovias, la que fue su amor de instituto.

Randal por su parte llegará tarde a su puesto de trabajo, como parece ser que es costumbre. Empleará la mayor parte de su jornada laboral pasando el rato y hablando (o más bien discutiendo) con Dante, o bien siendo maleducado con la clientela.

Además de estos dos personajes (pero personajes PERSONAJES), también disfrutaremos de la aparición de un cliente tras otro cada cual más disparatado y absurdo que el anterior.

A todo esto además hay que añadir al dúo de vendedores de coca y farlopa más famoso de Nueva Jersey: Jay y Bob el silencioso. Esta dispar pareja aparece en la mayor parte de las películas de Kevin Smith, con unas pocas excepciones, e incluso protagonizan su propia película: Jay y Bob el silencioso contraatacan. El segundo de ellos, Bob el silencioso, es interpretado por el propio Kevin, un personaje que prácticamente no abre la boca en toda la película (de hecho en todas las que aparece), excepto para soltar una frase o sentencia de esas que quieren hacer pensar y transmitir sabiduría; puede que al nivel de las mismísimas frases lapidarias del teniente Horatio Caine precanción de CSI Miami.

La película está rodada completamente en blanco y negro, y se desarrollará casi exclusivamente en un único escenario: la tienda. La película tuvo un presupuesto realmente bajo, unos 27.575 dólares, y Kevin Smith obtuvo su presupuesto vendiendo gran parte de su extensa colección de comics, así como gastando tarjetas de crédito hasta su límite de 2000 dólares (si queréis saber cómo se hace eso preguntadle a él). Tras "El proyecto de la bruja de Blair", Clerks es la peli con mayores ganancias en proporción a su coste de producción.

Con motivo del próximo concurso de Crónicas de Valhalla y puesto que uno de los premios tiene temática sobre la Guerra de las Galaxias, os pongo un breve fragmento de la película en la que Randal y Dante discuten sobre la trilogía clásica.


Una de las cosas que más me gustan de la película es cómo los dialogos absorben al espectador a pesar de que la escenografía es de lo más sencilla. Además la película posee un valor añadido en forma de moraleja.

En éste caso Kevin Smith por medio de su película quiere destacar el hecho de que no hay que quejarse y soportar los problemas que uno tiene, como es un trabajo aburrido, mal pagado y en el que tienes que soportar a gente insoportable además de un jefe explotador. No. Lo que nos sugiere es que en lugar de lamentarnos luchemos por cambiar y mejorar nuestra situación, ser dueños de nuestras vidas. Y para ello Kevin Smith elige el mejor escenario posible: la tienda en la que él mismo estuvo trabajando para ganarse la vida hasta conseguir prosperar en la industria del cine.

Retomaré en futuros posts a éste director junto con alguna otra de sus obras. Tengo en mente concretamente su segunda obra: Mallrats.

El hombre elefante (1980)

3 de noviembre de 2012

La realidad supera siempre a la ficción, y este es uno de esos casos. Si hay algo que hace a esta película una de las más emotivas que he visto, es saber que lo que en ella se narra está basado en hechos reales. Por esto, lo primero que hice al terminar su visionado fue buscar Joseph Merrick en wikipedia (la fuente de sabiduría popular) para aprender más sobre la vida de este hombre.

Esto es lo que nos cuenta esta maravillosa adaptación, la historia de Joseph Merrick, un chico de 21 años cuyo cuerpo comenzó a deformarse a partir de los 18 meses de edad, cubriendo su cuerpo con graves malformaciones y tumores que lo llevaron a una existencia cruel y vejatoria por parte de una sociedad que se horrorizaba ante la visión de semejante creación de la naturaleza. De ahí el sobrenombre con el que fue conocido durante toda su vida, el hombre elefante.

Dirigida por David Lynch, creador de la serie de culto Twin Peaks, y otras grabaciones como terciopelo azul, una historia verdadera o Mulholland Drive, consigue una ambientación excelente al estar rodada en blanco y negro, imprimiendo una atmósfera que transmite una mayor credibilidad y que aporta un aspecto clásico que la hace mágica.

El gran dictador (1940)

27 de octubre de 2012

Difícilmente podría aportar algo nuevo sobre la que es sin duda una de las mejores películas de la historia del cine. Cierto es, en mi opinión, que El gran dictador no es de las películas más hilarantes de Chaplin, incluso dudo si es mi favorita, ya que El Chico realmente me llegó al corazón, pero sí que es cierto que merece una mención especial, y que cualquier persona que se autoproclame admiradora del séptimo arte debería ver.


A la llegada del cine sonoro, muchos directores tuvieron problemas a la hora de adaptarse a este gran cambio, algunos caían en el error de darle tanta importancia al diálogo que incluso se hablaba de más, descuidando el aspecto técnico del film. Actores y actrices de habla no inglesa tuvieron que ser sustituidos debido a su fuerte acento no inglés que no gustaba a directores y público. Sin embargo, Charles Chaplin supo adaptarse perfectamente al cambio. Esta es su primera película sonora, sin embargo, no fue la primera vez que se pudo escuchar su voz, ya que en Tiempos modernos, película muda, introdujo una escena en la que cantaba una canción.

El gran dictador es una de las mejores sátiras políticas y sociales que se hayan filmado jamás. Rodada en 1940 y comenzando su rodaje 8 días después del inicio de la 2ª Guerra Mundial, con Hitler en su apogeo militar, suponía una osadía que nadie se había atrevido a llevar a cabo. Así, caricaturizó a uno de los mayores megalómanos que nuestra historia ha tenido la desgracia de conocer, convirtiéndolo en un hombrecillo torpe y con ganas de poder, que bien podría pasar por cualquier hombre de calle.

La película se centra principalmente en dos personajes, ambos interpretados por Chaplin. Uno de ellos es el alter ego de Adolf Hitler, aquí llamado Astolfo Hynkel, un hombre pequeño, moreno y de ojos negros, que quiere llenar su nación, Tomainia, y el mundo entero, de una raza aria alta, de pelo rubio y ojos azules. El otro, un barbero judío que tras combatir en la 1ª Guerra Mundial, quedó amnésico y despertó 20 años después, encontrando un país ocupado por la doble cruz (en referencia a la esvástica), el régimen cuyo líder es Hynkel y que tiene oprimido al pueblo judío.

En el transcurso de la película podremos ver cómo un grupo de judíos, entre los cuales se encuentra el barbero, tienen que sobrevivir en el Ghetto, viviendo con temor a la discriminación por parte del régimen. Como suele ser habitual en las películas dirigidas y escritas por Chaplin, entre tanta demanda social siempre encuentra hueco para una historia de amor, en este caso entre el barbero y una chica judía del Guetto, Hannah.

Por otro lado, observaremos la obsesión de Hynkel por invadir Osterlich (que simboliza Austria, el primer país invadido por Hitler), para lo cual se encontrará con la oposición de otro dictador que también quiere en su poder dicho pais, Benzino Napoloni (exacto, bastante parecido a Benito Mussolini). En las escenas protagonizadas por ambos veremos, siempre con aire cómico, cómo el uno quiere parecer más importante y poderoso que el otro, dando lugar a momentos que han pasado a la historia del cine.


Por último, el colofón final llega con el discurso que da por finalizada la película, una oda a la libertad, un llamamiento a abrir los ojos y dejar de lado el egoísmo y la intolerancia. Gracias no solo a esta película, sino a toda su filmografía dedicada no solo al humor, sino a la conciencia social, Chaplin recibió un más que merecido Premio Internacional de la Paz en 1954.

En definitiva, El gran dictador es una sátira del fascismo donde se parodia y critica el nacionalsocialismo con multitud de referencias que, si el espectador es capaz de captar, le dan un valor especial y es capaz de sacarnos más de una sonrisa y alguna carcajada. Aún así, no esperéis encontraros con una obra desternillante o acabareis decepcionados.

Para concluir me despido con un fragmento del discurso final de la película, que 70 años después, aun espero que se haga realidad:

"El odio de los hombres pasará, y caerán los dictadores, y el poder que le quitaron al pueblo se le reintegrará al pueblo, y así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá."

Películas que tienes que ver: Taxi Driver (1976)

21 de enero de 2012

Creo que es imprescindible empezar diciendo que "Taxi Driver" es una de esas películas que requiere más de un visionado para entender por qué esta bomba de relojería protagonizada por De Niro es sin género de dudas el mejor trabajo de Martin Scorsese (al menos para un servidor) y posiblemente una de las mejores películas de los últimos 30 años.

La magistral puesta en escena del caos y la decadencia de Nueva York no tiene desperdicio. Un reflejo, por supuesto que un tanto sensacionalista, de una sociedad malherida y sórdida a través de los ojos de un veterano de guerra (Travis) que decide dedicar sus horas de insomnio a conducir un taxi por los barrios bajos de su particular jungla de asfalto.

Un hombre solitario e incapaz de integrarse en una sociedad que considera corrupta y putrefacta que en un momento dado decide acabar con toda la escoria que corrompe la ciudad. Una particular cruzada que le lleva, entre otras cosas, a enamorarse y a perder la cordura. Y mientras tanto nosotros, como espectadores, nos convertimos en testigos involuntarios de esa paulatina transformación de la personalidad de Travis hacia un enfermizo comportamiento en el que la ira y la violencia se erigen como protagonistas absolutos.

He de reconocer que la primera vez que vi Taxi Driver me impactó muchísimo. Posiblemente no tanto por el mensaje que intenta transmitir (por eso empiezo diciendo que considero indispensable ver varias veces la película) si no por la crudeza de algunas escenas y por la distorsión del personaje que interpreta el gran De Niro. Ese vertiginoso descenso de la personalidad de un ser humano hacia la más absoluta miseria me infunde más miedo que todas las películas de "terror" que haya podido ver a lo largo de mi cinéfila existencia.

Y por si fuera poco después de una hora y media inmersos en la rocambolesca vida de Travis, Scorsese brinda un final tan fulminante como esperado. Posiblemente uno de los más controvertidos de la historia del cine. Y es que tratar de convertir a un psicópata como Travis en un héroe popular sin duda plantea muchos interrogantes sobre "quién está más loco".


La banda sonora merecería, cuanto menos, un capítulo aparte.

Sencillamente es una de esas películas que tienes que ver.

La 2 de TVE ofrecerá cine cinco días a la semana

10 de enero de 2012

Digna de alabar la decisión que ha tomado La 2 de TVE anunciando que la programación cinematográfica de la cadena ocupará cinco de las siete noches de la semana y en su franja horaria de mayor audiencia, con la intención de convertir el séptimo arte en uno de los principales reclamos del canal.

La parrilla semanal se estructura de la siguiente forma:

  • Los lunes cine europeo.
  • Los martes producciones nacionales en "Versión Española".
  • Los miércoles cine clásico.
  • Los jueves clásicos modernos.
  • Los sábados comedias europeas de los últimos tiempos.

Que nadie espere encontrar grandes taquillazos de los últimos años, de hecho lo bueno de esta iniciativa es que tendremos ocasión de conocer películas de esas que no llegan a todas las salas de cine y que sin embargo vienen avaladas por la crítica y el buen hacer de sus directores. Ya hay confirmadas cintas de la talla de "La lista de Schindler", "La cinta blanca", "Cinema paradiso" o "La vida en rosa". Una oferta televisiva fantástica y sin duda una alternativa real y de calidad al resto de canales.


Mañana miércoles, a partir de las diez de la noche, comienza esta nueva y cinéfila andadura de nuestra televisión pública. Ojalá que dure.

Películas que tienes que ver: El planeta de los simios (1968)

4 de enero de 2012

Francamente no tenía muy claro cómo enfocar la sección Cine Clásico. Desde que empecé con el blog supe que no sólo quería escribir sobre películas o series que se están emitiendo o están por llegar, mi intención también pasaba por rendir mi particular homenaje a esas cintas que para bien o para mal me han marcado de una u otra manera a lo largo de todos estos años. Cómo hacerlo con algo de personalidad y originalidad era el reto.

Pues bien, se me ha ocurrido crear una subsección estilo "Películas que tienes que ver" donde iré escribiendo sobre mi particular lista de películas de imprescindible visionado. Aviso que hay películas de todo tipo, grandes éxitos de taquilla y otras cuyos carteles pasaron con más pena que gloria por las salas de cine y que sin embargo, para mí, comparten escalón con las primeras entre las más grandes de la historia del cine. Películas clásicas, cintas de culto y algún título infravalorado por el gran público que sin embargo creo que no puedes pasar por alto. Películas que se mueven al margen de modas, complejos y prejuicios.

Y no se me ocurre mejor forma de empezar esta sección que con el film al que rindo pleitesía central en la cabecera del blog: El planeta de los simios (Planet of the Apes), película que ocupa por derecho propio un puesto de honor en la historía del arte cinematográfico y del cine de ciencia ficción.

¿Qué decir de "El planeta de los simios" que no se haya dicho ya? Pues sencillamente que es una obra maestra. Gracias en gran parte a la brillante interpretación de Charlton Heston metiéndose en el papel del coronel Taylor como víctima de una sociedad dominada por las bestias. Todo un hito en el género de la ciencia ficción. Una brillante alegoría sobre la condición y el futuro del ser humano dirigida con maestría por Franklin J. Schaffner.

¿Y qué supone/supuso El planeta de los simios? Pues para empezar una manera de exponer la teoría de la evolución de Charles Darwin a la inversa, convirtiéndose en un fenómeno cultural del siglo XX y dando, desgraciadamente, lugar a un buen número de secuelas durante la década de los 70 que no hacen justicia a la obra de arte de Schaffner.

Tanto si has visto el remake que hizo Tim Burton en el 2001 o el éxito de taquilla en forma de precuela que Rupert Wyatt estrenó en 2011 como si no, tanto si amas el género de la ciencia ficción como si lo odias, tanto si crees conocer perfectamente el argumento como si es la primera vez que lees algo al respecto (cosa que dudo), son 112 minutos de cinta que NO pueden faltarle a nadie que se considere un aficionado o apasionado del séptimo arte.

Ni que decir tiene que la escena final permanecerá por siempre como uno de los momentos más impactantes de toda la historia del cine:


Sencillamente es una de esas películas que tienes que ver.