¿Habéis oído hablar de Making a Murderer? Qué digo... Si tenéis conexión a Internet (imagino que sí, si estáis leyendo esto) habéis oído hablar de ella. ¡Qué demonios! Si vivís en el planeta Tierra tenéis que haber estado presentes en más de una conversación en la que se haya mencionado este título. Y es que desde que Netflix la lanzó al público el pasado 18 de diciembre, este documental de diez episodios se ha convertido en
la obsesión favorita del público en general y de la sociedad americana en particular. Tanto, que hasta el propio Obama se ha visto en la incómoda (aunque acertada) situación de tener que eludir preguntas al respecto. Imaginad la magnitud de su repercusión.
¿En qué consiste
Making a Murderer? Como comentaba antes, se trata de un documental dividido en diez partes, elaborado con material recogido a lo largo de más de una década por Laura Ricciardi y Moira Demos. Su argumento gira
en torno al caso de un hombre acusado de un delito que afirma no haber cometido. El documental servirá, poco a poco, para ir desvelando las inconsistencias de un sistema judicial que cada vez se nos irá mostrando menos fiable. No es, desde luego, la primera vez que se realiza este tipo de crítica (productos de gran calidad como
The Jinx o
Serial ya lo hicieron).
¿Qué tiene, entonces, este documental para haber atraído tanto la atención?