
Un thriller que con sus manos invisibles te pega irremediablemente el trasero al sillón, te toma de la mandíbula obligándote a fijar los ojos sobre la pantalla y consigue que encojas el cuerpo de pura tensión, pura intensidad. Si además se añade que está dirigida por Brad Anderson (The wire, Boardwalk Empire, Fringe o El maquinista entre otros) se tiene la carta de presentación para La última llamada (911 Llamada mortal), y a mí no me mires que yo no he escogido el título.
Un operador que trabaja para el número de emergencias 911 recibe numerosas llamadas. Antes de descolgar, la incertidumbre es absoluta. Puede ser una de tantas situaciones en las que un animal doméstico se ha escapado o un borracho necesita conversar con alguien; pero también puede ser una de aquellas en las que la propia actuación puede ser determinante para la persona que se encuentra al otro lado. Una intervención en el tablero que puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte.
Publicado por Soulie
















