¡Enhorabuena a los ganadores del nuevo concurso de Crónicas de Valhalla! Que mala pata no poder participar. ¡Felicidades!
Hoy dejo el género literario para escribir de una fantástica serie que me apetecía mucho comentaros, The Wire (más aquí). Ambientada en Baltimore, creada por David Simon (más aquí) y emitida por HBO.
The Wire consta de cinco temporadas de entre 10 y 13 episodios cada una, entre 50 y 60 minutos de duración. Como podemos ver, no es una serie ligera y precisamente puede que esto sea lo que echa a algunas personas para atrás. En un primer momento, la serie puede parecer lenta pero es importante tener la suficiente paciencia hasta que te atrape porque luego no decepcionará.

The Wire consta de cinco temporadas de entre 10 y 13 episodios cada una, entre 50 y 60 minutos de duración. Como podemos ver, no es una serie ligera y precisamente puede que esto sea lo que echa a algunas personas para atrás. En un primer momento, la serie puede parecer lenta pero es importante tener la suficiente paciencia hasta que te atrape porque luego no decepcionará.
La que para muchos es la mejor serie hasta ahora pretende hacer un reflejo de los bajos fondos en Baltimore. Para ello, el hilo conductor será la lucha contra las drogas pero cada temporada se centrará en distintos nodos de la sociedad.
Así la primera temporada nos muestra la lucha contra las drogas y las mafias, cómo funcionan y quiénes las forman. La segunda temporada se centrará sobre el puerto, puerta de entrada de contrabando bajo el control de sindicatos y mafias extranjeras. La tercera veremos la política de la ciudad, la ascensión de una esperanza y cómo se corrompe hasta ser uno más en el juego de siempre. En la cuarta tendremos una escuela y cómo para los pequeños es difícil no convertirse en aquello que no querían. Para mí esta temporada es una de las más duras ya que vemos como a pesar del esfuerzo de alguna buena gente, los jóvenes se pierden porque el sistema en su conjunto los deja desprotegidos. Por último, en la quinta temporada adquieren peso los medios de comunicación, el cuarto poder, antes al servicio de los ciudadanos, pero que está perdiendo su función inicial por otra simplemente comercial. Por ello, un importante contrapeso que entre otras cosas debería controlar que nuestros gobernantes hicieran bien su trabajo, se pierde.
Así la primera temporada nos muestra la lucha contra las drogas y las mafias, cómo funcionan y quiénes las forman. La segunda temporada se centrará sobre el puerto, puerta de entrada de contrabando bajo el control de sindicatos y mafias extranjeras. La tercera veremos la política de la ciudad, la ascensión de una esperanza y cómo se corrompe hasta ser uno más en el juego de siempre. En la cuarta tendremos una escuela y cómo para los pequeños es difícil no convertirse en aquello que no querían. Para mí esta temporada es una de las más duras ya que vemos como a pesar del esfuerzo de alguna buena gente, los jóvenes se pierden porque el sistema en su conjunto los deja desprotegidos. Por último, en la quinta temporada adquieren peso los medios de comunicación, el cuarto poder, antes al servicio de los ciudadanos, pero que está perdiendo su función inicial por otra simplemente comercial. Por ello, un importante contrapeso que entre otras cosas debería controlar que nuestros gobernantes hicieran bien su trabajo, se pierde.

Las actuaciones son fantásticas creando personajes tan grandes como el detective Jimmy McNulty, un tipo que sólo sabe ser un buen policía jodiendo todo lo demás. Un ladrón de narcotraficantes, Omar Little, temido como pocos y donde su condición sexual no importa a la hora de matar a un par de personas. Igual que no importa en el caso de la detective Kima Greggs a la hora de "patear algún culo" en la calle. El narcotraficante Stringer Bell, un tipo que si hubiera nacido en otro lado probablemente sería un hombre de negocios. Va a clases en un máster de negocios, aplicando los conocimientos y consejos de su profesor en la venta de drogas. También tenemos drogadicto Bubbles, un tipo con un gran corazón que nos dejará grandes momentos.

El realismo de la serie es espectacular, donde la policía tiene menos medios que los narcotraficantes o a los jefes les importan más las cifras que la realidad. Los casos no se acaban en unos días como en CSI. Donde los políticos se corrompen y piensan en su carrera antes que en los ciudadanos por los que fueron elegidos. Y por último, el futuro, los niños, a pesar de no querer, comenten los mismos errores que un día cometieron los mayores. Además plantean debates tan interesantes como si legalizar las drogas sería una solución o agravar los problemas.
En definitiva nos muestra una sociedad rota donde el sistema falla y es imperiosa una modificación para romper el círculo vicioso que es la vida en estos barrios.
Una serie que permite ver la sociedad de otra forma. Las personas fallan pero, a veces, el sistema también nos falla.
Para terminar una gran escena de esta fantástica serie que no debería perderse nadie.
Para terminar una gran escena de esta fantástica serie que no debería perderse nadie.
















