
Si para más inri te acomodas en la butaca y unos segundos antes de que apaguen las luces constatas que tú y tu acompañante estáis en la más absoluta soledad, por tu cabeza empieza a instalarse el más pesimista de los augurios.
Y vaya por delante que trato ser de los que ven las películas sin expectativas. De la que viene a continuación sólo conocía el título y los escasos 20 segundos de trailer con los que me había topado por televisión. Pretendí acercarme a la película sin prejuicios. Tampoco tenía conocimiento de la novela original (que la hay). ¿El resultado? Pues el resultado es que "Fin" de Jorge Torregrosa es una de esas películas que promete mucho para luego acabar decepcionando. Y es una verdadera lástima porque durante los primeros 20 o 30 minutos hay una puesta en escena realmente interesante con una fotografía y unos paisajes maravillosos, unos efectos especiales muy aceptables y unos personajes que van apareciendo y son presentados de forma más que correcta.
Pero como digo eso son los primeros 20 minutos, porque a partir de la media hora de película los únicos alicientes que te hacen aguantar hasta el final y no abandonar la sala a mitad de proyección son la esperanza de que en algún momento se produzca un giro de guión sublime que acabe por arreglar el desaguisado (el hombre es iluso por naturaleza), la compañía (al cine es mejor no ir solo), la talega de palomitas tamaño XL de la que estáis dando buena cuenta, y por supuesto la intención de amortizar el pastizal que te has dejado en la taquilla. Y es que a partir del instante en el que lo "sobrenatural" hace acto de presencia, la trama de la película se hace muy cuesta arriba.
Es cierto que FIN no es una película convencional. No me cabe duda que habrá opiniones contrarias a la que os cuento aquí; y ojo, que nadie me malinterprete, me gusta mucho el cine donde el espectador tiene que entrar en el juego y tratar de sacar sus propias conclusiones. Me gustan las películas que no te dan el argumento mascado y listo para digerir, esas que no tienen un final redondo que haga encajar todas las piezas del puzzle. El problema de la película de Torregrosa es que acaba perdiéndose en su propia ambigüedad, en una explosión de fragmentos sin conexión alguna que acaban por confundir al espectador (por no decir una barbaridad).

En definitiva, "Fin" es una película que apuntaba alto pero que se ha quedado en agua de borrajas. Sin duda de la película me quedo con el trailer (destripa los pocos momentos interesantes que hay) y con la frase que aparece en el cartel promocional: "No quedará nadie". A tenor de cómo se encontraba la sala de cine, es bastante explícita.
















