
¿Acaso el agua no se convierte en pura delicia cuando fluye por nuestra garganta para saciar la sed o cuando resbala por nuestro cuerpo en un día caluroso? ¿No es un tesoro esencial para la vida y, por tanto, un bien por el que merece la pena cualquier esfuerzo?
Esa lógica es la que mueve al grupo de cooperantes protagonista de Un día perfecto a recurrir a todos sus medios para recuperar el pozo que abastece a una población rural. Una historia de personas con un encanto especial, contada con sencillez pero con gusto.
Publicado por Soulie
















