
"Novela" de más de 3000 páginas, según la edición, escrita de 1908 a 1922 y dividida en siete partes:
- "Por el camino de Swann"
- "A la sombra de las muchachas en flor"
- "El mundo de Guermantes"
- "Sodoma y Gomorra"
- "La prisionera"
- "La fugitiva"
- "El tiempo recobrado"
Junto con títulos menos extensos como "Ulises " (James Joyce) y "Moby Dick" (Herman Melville), goza de ser considerada una de las obras que pocos han leído y más intentos fallidos han sufrido los intrépidos que lo intentaron.
El marcado carácter simbolista de la obra de Proust consigue la transfiguración de la realidad. El fluir de la conciencia como eje sobre el que vertebra toda su obra; el yo vive el presente con el recuerdo del pasado y la anticipación del futuro que sólo existen en la conciencia que los unifica.
La estructura de Proust es constante a lo largo de toda la novela haciendo uso del monólogo, técnica literaria que intenta plasmar en el papel el flujo del mundo real y el mundo interior, con la presencia de un narrador constante. "En Proust se produce la transmutación de la vida en escritura inmediata; la narración de la propia vida" (Mauro Armiño).
Lector insaciable desde su niñez, probablemente en una noche tras superar una de las numerosas crisis de asma que padecía habitualmente, recordó: "Es inútil ir a la búsqueda del tiempo perdido: no hay reversibilidad del tiempo" (Henri Bergson). Esa noche del año 1908 Proust comenzaría a escribir, su novela.

Como bien dice ese amigo que me acompaña a diario en la lejanía física: "Leer a Proust te capacita de un software especial que te hace percibir la vida de otra manera". Y es cierto, si llega a ti de esa forma, jamás volverás a ser el mismo. Acabo de finalizar "Por el camino de Swann" y, tras un necesario descanso, lo retomaré en breve. Ser corredor de fondo me ha permitido conocer de primera mano, que el esfuerzo pausado y constante te permite conseguir metas jamás imaginadas; leer a Proust constituye la gran lectura de fondo de mi vida; con ella viviré no sé cuanto tiempo, tal vez siempre.
Secretos para leer a Proust no existen pero, hacerlo despacio, en ocasiones un párrafo al día, en ese momento en el que lectura y tú sois lo único que existe a vuestro alrededor, dando de lado los vulgares y absurdos tópicos de literatura "pasada de moda".
No busquéis nada en concreto simplemente, dejaos llevar y lo encontraréis.
Siempre vuestro, Pedro.
Publicado por Pedro Cuesta | 















