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Múltiple (2017)

29 de enero de 2017

El Trastorno de Identidad Disociativo es un síndrome que presentan personas que se encuentran bajo el control de dos o más identidades distintas de forma alternativa. El individuo puede llegar a no tener recuerdos de los momentos en los que éstas toman poder de su mente. Estas identidades pueden ser muy diferentes entre sí, en cuanto a coeficiente intelectual, sexo, gustos... incluso edad mental. Así que, chicas, si algunas veces notais a vuestro novio un poco infantil, no os engañeis, no tiene este trastorno, simplemente es un hombre. Pero Kevin, protagonista de la película de la que os vengo a hablar hoy, tiene un ligero problema relacionado con esto...

Nightcrawler

26 de diciembre de 2015

- Disculpe, ¿esto saldrá en la tele?
- En las noticias de la mañana, ¡la sangre vende!
- ¿En qué canal?
- En el que mejor pague.
Con este pequeño diálogo se puede captar la esencia de Nightcrawler, de una criatura nocturna en busca de sangre que filmar y vender a la hambrienta televisión. Un habitante más de Los Ángeles cuya desagradable vocación hará que lo que empieza como un intento de profesión pase a ocupar el
centro de su mundo. Una evolución que le llevará a deshacerse de cualquier empatía humana para transformarse en un animal exclusivamente dedicado a la persecución del éxito mediático.

Happy Valley

11 de agosto de 2015


Recientemente he terminado la última temporada de Shameless, una serie impresionante por cierto, y después de 5 temporadas no sabía por donde tirar. Para estos casos en los que no me apetece enfrascarme en otra serie de varias temporadas, tengo en la guantera unas cuantas series breves aclamadas por público y crítica. Happy Valley es uno de esos casos que me ha obligado a escribir sobre él y recomendarlo a nuestros fieles lectores, un drama/thriller policiaco que me ha tenido en vilo de principio a fin. Se trata de una miniserie británica de 2014 producida por BBC One que consta de 6 episodios de aproximadamente 60 minutos de duración, y que aunque en un principio estaba pensada para una sola temporada, debido a su éxito ha sido renovada por una segunda temporada. 

White Christmas, capítulo especial

29 de abril de 2015


Desde que en 2013 se emitiera el último capítulo disponible de Black Mirror, muchas voces han estado clamando por una tercera entrega (y es que seis únicos capítulos sabían a poco).

Sin embargo, a pesar de la expectación generada, los seguidores nos teníamos que conformar con la promesa del creador Charlie Brooker, que a principios del 2014 confirmaba el rodaje de un mínimo de dos capítulos más

Poco más se conoce de esa esperada tercera temporada, pero eso no significa que no haya algo por lo que alegrarse. Y es que si te encontrabas en el grupo de fans que deseaban una nueva dosis desde 2013, resulta que estás de enhorabuena. Las navidades pasadas la televisión británica por fin escuchó plegarias y estrenó el especial navideño "White Christmas". Y sí, estando en Abril no resulta una noticia de rabiosa actualidad, pero lo mismo, al igual que una servidora, la buena nueva no te había llegado todavía.

La mejor oferta

28 de octubre de 2014


¿Qué puede atraer más que lo prohibido? ¿La maravilla de traspasar los límites impuestos? Y ya no durante la infancia, cuando el capricho puede ser una golosina o un juguete, sino de adultos, cuando esa barrera puede esconder tras de sí el más dulce de los deseos carnales. Ese misterio, bien usado, puede convertirse en una herramienta de incalculable valor que desmorone hasta la fortaleza mejor asentada.

Perdida, "mala malísima".

26 de octubre de 2014


La película no logra llevar a cabo el desafío narrativo que planteaba la novela de explicar una historia construida sobre los testimonios de narradores no fiables. La adaptación resulta simplemente manipuladora y tramposa. Voy a destripar la peli, si no la has visto aún, igual prefieres no seguir leyendo.

La Isla Mínima. Made in Spain

22 de octubre de 2014



El cine al igual que la vida, está lleno de prejuicios.
Sobre todo si de cine español se trata: "Siempre es lo mismo", "Sólo funciona la comedia fácil y plana", "No hay buenos actores españoles", "Sólo se tratan temas como drogas, desenfreno y mucho sexo"...
Pues bien, el post de hoy trata sobre uno de esos títulos que se cargan de un plumazo todos los estereotipos creados alrededor de nuestro cine patrio. Producción, dirección, reparto, guión...en resumen, todo, más español que una buena siesta, para rescatar un género poco tratado en las producciones de nuestro país.

The call. La última llamada (911 Llamada mortal)

7 de octubre de 2014


Un thriller que con sus manos invisibles te pega irremediablemente el trasero al sillón, te toma de la mandíbula obligándote a fijar los ojos sobre la pantalla y consigue que encojas el cuerpo de pura tensión, pura intensidad. Si además se añade que está dirigida por Brad Anderson (The wire, Boardwalk Empire, Fringe o El maquinista entre otros) se tiene la carta de presentación para La última llamada (911 Llamada mortal), y a mí no me mires que yo no he escogido el título. 

Un operador que trabaja para el número de emergencias 911 recibe numerosas llamadas. Antes de descolgar, la incertidumbre es absoluta. Puede ser una de tantas situaciones en las que un animal doméstico se ha escapado o un borracho necesita conversar con alguien; pero también puede ser una de aquellas en las que la propia actuación puede ser determinante para la persona que se encuentra al otro lado. Una intervención en el tablero que puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte. 

Guy Ritchie: Personalidad en HD.

1 de octubre de 2014



Caos. El más absoluto y brillante desorden en sus historias. Ese es el denominador común en el cine construido por el director sobre el que quiero dedicar unas palabras en la entrada de hoy. Lo primero es hacer un ejercicio mental para poder identificar el género en el que se mueven sus películas: ¿Comedia negra? ¿Thriller? ¿Cine coral? ¿Gánsters? ¿Slapstick? Pues la verdad, un poco de todo y de nada al mismo tiempo. Un subgénero muy personal con un estilo propio difícil de catalogar.

Guy Ritchie: matones, balas y una idea de cine muy clara.

Infierno Blanco (2011)

20 de agosto de 2014


Liam Neeson es uno de esos tipos que tiene gancho cinematográfico. Especialmente me está gustando en sus últimos papeles en pelis de acción. Después de Venganza (Taken, 2008) y su más flojita pero efectiva secuela, me cuesta creer que Sylvester Stallone no haya pensado en él para compartir pantalla con el elenco de tipos duros de Los Mercenarios 3 (The Expendables 3, 2014). En Infierno Blanco (The Grey, 2011) vuelve a estar a la altura.

Anarchy: La noche de las bestias (2014)

7 de agosto de 2014


¿Cómo te comportarías si por una noche tuvieras la libertad y la legitimidad de cometer cualquier crimen? Imagina que durante unas horas las leyes del Estado te amparasen para cometer cualquier atrocidad sin tener que responder ante la justicia. De asesinar sin tener que rendir cuentas ante nadie. ¿Qué harías esa noche? ¿Te quedarías en casa o, por el contrario, saldrías a ejercer tu "derecho"? ¿Serías capaz de matar?

Bajo esta singular premisa se presenta Anarchy (The Purge: Anarchy, 2014), la segunda parte de La noche de las bestias (The Purge, 2013), que aunque no sigue una linealidad con respecto a la primera entrega -puede verse sin problema sin haber visto la anterior- nos vuelve a situar en la misma controvertida historia que ya dio mucho que hablar en su precuela.

Prisioners, 2013

26 de noviembre de 2013


Al amparo de la contundente aceptación por parte de la crítica, Prisioners se perfila no sólo como una de las películas de este otoño, sino como una de las grandes del 2013. Es por esto que puede resultar sorprendente, pero aquí una servidora no se va a unir a la corriente generalizada. Y es que, si bien coincido en que algunos personajes presentan gran calidad en su papel, el conjunto no me resulta tan sólido como esperaba;  ya sea por unas expectativas desmesuradas, o por mi general reticencia hacia películas que exceden la duración media (una manía personal).

El punto de partida es poderoso, con la desaparición de unas pequeñas como desencadenante de la acción. Una tesitura que permite explorar con madurez los límites emocionales de los padres y el debate que desencadena el concepto personal de "justicia". Una controversia interna que evoluciona a la par que avanzan las horas en búsqueda de las desaparecidas.

Black mirror

24 de septiembre de 2013

Black mirror, ese espejo negro que hoy encuentras en cada muro, escritorio o palma de la mano: la pantalla fría y brillante de un televisor, un monitor o un teléfono inteligente. Un oscuro reflejo que muestra con contundencia hasta dónde se adentran- o podrían hacerlo- las nuevas tecnologías en nuestro día a día. 


Hasta el momento, dos temporadas con un total de seis capítulos. Minutos para sacudir conciencias e inspirar en el menor de los casos una incómoda incertidumbre.

Este abanico de historias con repartos y temáticas distintos comparten ambientes de malestar para el público. Una angustia que permanece después del capítulo; y es que los sucesos plasmados lejos de parecer simple ciencia-ficción, se acercan a un futuro probable. Seis experimentos diseñados para mostrar actos aparentemente insensatos que se vuelven reales. Guiones que generan nerviosismo en un espectador que sabe que los personajes bien podrían llegar a ser alguno de sus vecinos. 

Así, la serie indaga en la influencia de la nueva era tecnológica en el comportamiento de la sociedad. En su capacidad para inmiscuirse hasta en los sentimientos más íntimos y mortales. Una exposición a entornos ácidos que desvelan el intento de remendar debilidades humanas por medio de bytes.


Según el creador de la misma, Charlie Brooker, en ella se buscan los efectos secundarios de la droga en la que se está convirtiendo la tecnología. Otro acierto más de este travieso guionista en su objeto de innovar en la pequeña pantalla (ya comentado en una entrada anterior del blog: Dead Set, muerte en directo).  

Sin duda, una obra inteligente para pulsar el "pause" por un momento, alzar la vista y observar bajo otra luz nuestras acciones más cotidianas. No con sentimiento de rechazo pero sí con algo más de profundidad. 


Only God Forgives, 2013

5 de agosto de 2013


Todos los años suele haber una producción que estas deseando que llegue como agua de mayo, pero una vez que la ves te llevas la mayor desilusión de la historia, este año ya me he topado con el temido desengaño, y su nombre es ‘Only God Forgives’. Sí señor, este film que lo tenía todo para ser perfecto; es obra de Nicolas Winding Refn (director de la fantástica ‘Drive’), y además está protagonizada por Ryan Gosling. ¿Qué más se le puede pedir a una producción?, pues en primer lugar, que no sea una "mierda", sí, he dicho mierda con todas las letras. A continuación trataré de argumentar el porqué de mi juicio.


No voy a contar ni la sinopsis, porque probablemente hasta os anime a echarle un vistazo, sólo diré, y por si acaso algún@ se disgusta a partir de aquí haré lo típico de Alerta de Spoiler, que sale un chino con una espada y con muy mala leche, y que Gosling recibe hostias hasta en el carnet de identidad. Lo cual no viene a ser un problema de primeras, pero según avanza la historia, suponiendo que exista una historia (que permitirme que tenga mis dudas al respecto), se convierte en uno de los mayores baños de sangre que  he visto en mucho tiempo, casi equiparable a las míticas películas de casquería de serie B (con esto estoy exagerando un poco, no se ven tantas vísceras).


Con respecto al género, podemos decir que es un thriller por decir algo. En primer lugar carece totalmente de argumento, de un guión coherente, de diálogos (espero que a los actores no se los pagara por palabras porque entonces mal negocio han hecho con este trabajo); hombre todos sabemos que Ryan Gosling es un tío de silencios, pero es que lo de aquí es muy fuerte, hasta que no pasan 20 minutos el hombre no dice ni mu, a pesar de salir en la mayoría de las escenas, y el resto de actores tampoco es que se explayen mucho.


La película es más bien un homenaje del director a si mismo, hecha para su propio lucimiento personal, y el de Gosling, por supuesto. Tiene una fotografía maravillosa, y un juego de luces y colores estupendo (lo mejor y más destacable sin lugar a dudas), parece que el bueno de Ryan este en un anuncio de ropa o de perfume con una alta producción. Por lo demás, está vacía completamente, mucha forma, mucho ornamento y poco fondo, tratan de contarnos una historia de venganza sin sentido, disfrazada de metáfora barata y profunda, que no aporta nada.


Tratemos el tema de la violencia; es tremendamente violenta, conste que no tengo ningún problema con la violencia, ‘Drive’ era una autentica carnicería, pero en aquella ocasión sí tenía cierto sentido, pero aquí es mostrar sangre por mostrar, un despropósito, de hecho, si buscamos la definición de violencia gratuita esta peli es claro exponente de a qué nos estamos refiriendo. Y no me vale como justificación a este ensañamiento que me vendan la moto de la anteriormente mencionada historia de venganza, a veces es necesario dar más pistas sobre los personajes, o el mensaje en sí, para que los espectadores nos lo traguemos.


Me repito quizás una vez más, la podéis disfrutar tod@s aquell@s que queráis ver lo atractivo y lo guapete que está Ryan Gosling, y porque no mencionarlo también, no son menos bellas las prostitutas que salen a lo largo de toda la cinta, que parecen muy limpias y sacadas de cualquier  videoclip de estrella de rock.



Concluyo mostrando mi profunda indignación por el atrevimiento de Refn que llego a decir que la película tiene una conexión con ‘Drive’ y que en cierta medida es una continuación de su lenguaje, desde aquí le digo aquello que dicen en mi pueblo "que eso se lo ate a un dedo", y que a veces nos salen las cosas muy bien y otras veces simplemente no salen. Eso sí, hago un llamamiento para que Nicolas Winding Refn sea el director de la próxima campaña de esos famosos grandes almacenes que todos conocemos, porque el tío tiene un ojo para retratar la belleza impresionante, #ahídejolaidea.

‘The Fall’, 2013

28 de junio de 2013


Tras años como incondicional de ‘X Files’, me resulto imposible resistirme al ver que Gillian Anderson protagonizaba nueva serie para la BBC, y gracias a mis ansias por de ver de nuevo en acción a la que fuera la agente Scully, me encontré con una de las más interesantes y mejores series de la temporada. Estoy hablando de ‘The Fall’, una historia que narra la trayectoria de un asesino en serie (o serial killer, como más os guste) y de la detective encargada de investigar sus crímenes. Hasta aquí nada nuevo bajo el sol, varias son las series que se han estrenado está temporada con esta temática, ‘Hannibal’ (en la que también tiene un papel Anderson), ‘The Following’ o ‘Cult’ (¿nadie se ha dado cuenta que 'The Following' y 'Cult' son muy parecidas?, espionaje industrial,¿quizás?), pero ninguna de las citadas (siempre hablo según mi opinión) le llega a ‘The Fall’ a la altura de los zapatos, a continuación voy a tratar de explicaros el porqué.

Mulholland Drive

16 de junio de 2013

ATENCIÓN, esta no es una película para todos los públicos, y no lo digo porque haya escenas de violencia, lenguaje obsceno o escenas explícitas de sexo, de todo esto solo hay un par de escenas de lo último y son bastante light. Si digo que no es apta para todos los públicos es porque es lo opuesto a una película comercial, no os vais a encontrar con la típica película de acción, tiros, explosiones, donde el bueno se carga a todo el mundo y sale con unos pocos rasguños, tampoco os encontraréis con una película del tipo chico conoce chica, chico se enamora de chica, chica deja a su novio que es un imbécil, y al final chico y chica son felices, no. Hablando en plata, Mulholland Drive es rara, controvertida, onírica, surrealista y psicológica, y precisamente por eso es por lo que la recomiendo a todo el mundo, porque te guste o no, al menos no deja indiferente a nadie, ya sea porque la odies al final o porque te encante.

Zero Dark Thirty, 2012

1 de febrero de 2013


Por casualidades de la vida este post tiene cosas en común con el anterior, ambas producciones tratan el terrorismo islámico desde el punto de vista de una mujer agente de la CIA, no es que ahora me haya obsesionada con el tema, simplemente ha coincidido que fui al cine a ver ‘Zero Dark Thirty’ o ‘La noche más oscura’, uno de los estrenos que más nominaciones lleva en la temporada de premios, y no quería desaprovechar la oportunidad para recomendaros esta estupenda película.


‘Zero Dark Thirty’ está basada en hechos reales, narra el proceso de capturada de Osama bin Laden organizado por la CIA; comprende el periodo que va desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, hasta su muerte en una operación militar el 2 de mayo de 2011. La protagonista es una  joven agente de la CIA, Maya, especializada en el grupo terrorista Al Qaeda, quien durante diez años sigue la pista del terrorista más buscado del mundo hasta que lo localiza. El film en ocasiones está contado a modo documental, pero a pesar de sus tintes realistas, en su mayoría es una película al uso que te mantiene intrigado desde el comienzo hasta el final, a pesar de sus 157 minutos de duración y de que todo el mundo conocemos el desenlace de los acontecimientos.


Quiero destacar que la cinta es de la laureada directora Kathryn Bygelow, quien fue la primera mujer en ganar un Oscar como mejor director en el 2010 por ‘The Hurt Locker’; y para el que le guste el cotilleo rosa diré que fue esposa de James Cameron (sí, el de ‘Avatar’, ‘Titanic’ y ‘Terminator’).



La protagonista es una de las actrices de moda, Jessica Chastain, quien ya ha conseguido llevarse el Globo de Oro por este papel y es también candidata al Oscar por el mismo; podéis seguirle la pista gracias a la maravillosa ‘Criadas y Señoras’ y la poco convencional ‘El árbol de la vida’ (ojo, hace falta mucha madurez y mucho amor al arte para que te guste esta última, yo carezco totalmente de madurez, por lo tanto me arranco carcajadas y bostezos por igual, que creo que no era la reacción esperada en el espectador). Destacan también Jason Clarke, como Dan, agente de la CIA compañero de Maya en Pakistán, un actor australiano hasta ahora desconocido para mí; y Kelly Chandler quienes muchos recordaremos por la inolvidable ´Friday Night Lights’. Siguiendo con mi “vena rosa” os diré que también tiene un pequeño papel de una sola frase el novio de Lady Gaga, Taylor Kinney, interpreta a un miembro de los SEALs.


La polémica con la cinta está servida, sobre todo por el tema de las torturas de la CIA a miembros de Al Qaeda que aparecen en el film; el propio director de la central de inteligencia, Michael Morell, se vio obligado a emitir un comunicado a raíz de su estreno para desmentir que los hechos hubieran ocurrido así, y desvincular la imagen de su agencia de este tipo de interrogatorios (aunque yo no soy muy partidaria de creerme la versión oficial de la CIA). Lo cierto, es que a la hora de ver la película tenemos que tener en cuenta que es una dramatización de los hechos, por lo que no todo tiene que ser real, pero eso no la hace menos interesante. Yo la recomiendo a pesar de su dureza, porque no debemos olvidar que en la mayoría de las ocasiones la realidad supera a la ficción.



Homeland

11 de enero de 2013



Hace tiempo tengo una deuda con vosotros y por fin voy a pagarla, tenía pendiente hablar de la serie de moda, que tanta admiración entre público y crítica ha creado, ‘Homeland’. En primer lugar voy a explicaros porqué decido hoy saldar mis cuentas, muy sencillo, al ser una de las serie más populares es fácil seguirle la pista, por lo que yo quería esperar a una fecha señalada para hablar de ella, y puesto que el domingo es la entrega de los Golden Globes o Globos de Oro (como más os guste), y es una de las favoritas a llevarse “el gato al agua” ya que cuenta con cuatro nominaciones, la de mejor serie y las otras tres para sus actores, considero que este es un buen momento para recomendárosla.



‘Homeland’ es la adaptación norteamericana de una serie israelí llamada ‘Hatufim’ , aunque no es mi serie favorita (eso depende de rarezas y gustos personales de una) sí es la serie perfecta, es redonda, porque tiene acción, intriga y romance, todos estos ingredientes están perfectamente combinados en unos guiones magistralmente construidos, y con el añadido de que los capítulos siempre acaban en alto, dando una vuelta de tuerca a la historia y dejando con el corazón en un puño al espectador, y probablemente a más de uno sin uñas. En las dos temporadas que lleva los primeros capítulos me han parecido normales (tanto de la primera como de la segunda), pero a partir del cuarto la tensión comienza a subir y 'Homeland' se convierte en una droga para mí, no sé si conseguirán el mismo efecto con la tercera, esperemos que sí. Decir que no todo es impecable, si eres gran consumidor de cine y televisión puedes encontrarte con algún giro un tanto previsible, pero en líneas generales te deja bastante perplejo/a. Recuerda bastante a las primeras temporadas de ‘24’, algo normal, porque buscando información descubrí que sus creadores Howard Gordon y Alex Gansa fueron guionistas de la misma.

Resumiré la trama para quien no la conozca sin desvelar gran cosa, ya que eso sería un sacrilegio. La serie narra como la agente de la CIA Carrie Mathison intenta demostrar que un Marine norteamericano que acaba de ser liberado en Irak tras ocho años de cautiverio, el Sargento Nicolas Brody, se ha pasado a las filas de Al-Qaeda, tarea difícil porque el soldado llega a casa convertido en un héroe de guerra. No cuento más, el que quiera saber ya sabe…


Otra gran baza con la que cuenta la producción es con unas actuaciones extraordinarias. Sin duda el trabajo de Claire Danes es soberbio, y se ha visto recompensado; si ya obtuvo su primer Globo de Oro perdiendo la cabeza por Jordan Catalano (Jared Leto en My So-Called Life), volvió a repetir experiencia ganándolo el año pasado, pero esta vez perdiendo los papeles por el Sargento Brody, y como decíamos al principio puede que este domingo la dorada estatuilla recaiga de nuevo en sus manos. Si bien Danes es la mejor, no es la única que realiza un trabajo sobresaliente, su partenaire no se queda atrás, Damian Lewis, estupendo reflejando la dualidad de personaje de Nicolas Brody (sobre todo en la primera temporada), es al mismo tiempo ángel y demonio, nunca sabes si fiarte de él, y en ocasiones, por lo menos a mí me sucede, puede darte auténtico terror.


Pero quien realmente es mi debilidad en la serie (aquí es donde sale mi complejo de Peter Pan o mi vena friki, llamadlo como queráis) es Mandy Patinkin, que interpreta al agente Saul Berenson, y para quien no le reconozca solo decir esta frase: “Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre. Prepárate a morir.” *


Quiero dar una última opinión muy personal, para mi lo peor de la serie es uno de los personajes, sé que es importante como detonante de muchas de las tramas, pero es que realmente no la soporto, se trata de la hija adolescente de Brody, Dana. No puedo con ella, me pone mala, eso es algo que me pasa con muchas otras producciones, mataría a los niños con una bomba sin contemplación (léase ‘The Walking Dead’ por poner otro ejemplo de serie con niño insoportable). Esto es solo una nimiedad que no desmerece el conjunto y puede pasarse por alto.

Espero haber presentado argumentos suficientes, y si alguno/a aun no os habéis enganchado, estoy segura que lo acabareis haciendo tarde o temprano, porque ‘Homeland’ te atrapa como una telaraña.


*Imagino que hay gente muy joven o personas que no han tenido infancia y no han visto ‘La Princesa Prometida’, si pertenecéis a este grupo ya estáis tardando en hacerlo y así sabréis de lo que estoy hablando. 

M

29 de diciembre de 2012

Una vez más me presento ante la pantalla de vuestro ordenador con un reto del cual puedo no salir muy airoso: intentar convenceros de que veais una película de una época en la que vuestros abuelos ni siquiera habían nacido o se encontraban en la edad de la inocencia. 
Hace unas semanas os traje un post en el que comentaba que había pocas películas que salvaba de la década de los 30, y esta semana aprovecho para hablar de esa película que tenía en mente cuando dije eso, se trata de M, sí, ese es el título de la película, una sola letra, aunque en España, fue conocida como M: El vampiro de Dusseldorf.

Filmada en 1931 por el cineasta austriaco Fritz Lang, director de otras películas como Metropolis (1927), también conocida por ser la película favorita de Hitler, (además de dar nombre a un conocido bar de tapas de Granada) o Furia (1936), primera película de su aventura americana tras escapar de Alemania por discrepancias ideológicas con el régimen nazi, e interpretada por un Spencer Tracy soberbio, otra película altamente recomendable.
Por lo que he podido ver hasta ahora, Fritz Lang es mi director de cine clásico favorito junto a Charles Chaplin, aunque también es verdad que hay nombres importantes y filmografía que me queda por ver de ilustres figuras como John Ford o Frank Capra.

Tras esta introducción para situaros más o menos el ambiente en que fué rodada la película, vamos al lío, o como dirían los angloparlantes, "come on to the mess".

Hard Candy

2 de diciembre de 2012

Hayley (Ellen Page), una adolescente de 14 años, mantiene una relación de amistad con Jeff (Patrick Wilson) a través de un chat. Él es un hombre adulto, fotógrafo de profesión, y ella es una jovencita de mentalidad muy avanzada para la edad que tiene. Después de pensarlo mucho, ambos deciden al fin conocerse en persona, en una concurrida cafetería. Jeff consigue convencer a Hayley para hacerle unas fotos en la tranquilidad de su casa.

Hasta aquí, la trama de la película se aproxima a tantas otras de serie “B”, como digo yo, de las de las tres y media los fines de semana. Lo que ocurre a continuación, el inesperado giro de los acontecimientos, es algo que os invito a ver. No os quiero dar demasiadas pistas respecto a lo que ocurre a después, pero os aseguro que la historia os dejará con la boca abierta, no os quepa duda.

Hay acción, algo de violencia física, buenos, malos y peores (¿el fin justifica los medios?, ¿puede la bondad transformarse en maldad dependiendo del punto de vista?), pero sobre todo hay un guión sobresaliente y una actuación brillante de los dos protagonistas. Sin desmerecer la gran interpretación de Patrick Wilson, en este caso merece la pena resaltar la de Ellen Page, que logra conmover y generar en el espectador la catarsis tan perseguida en el oficio. Y es que de eso se trata, de mover los instintos y los sentimientos del que mira al otro lado de la pantalla, en la tranquilidad de su sofá o de la sala de cine.


Por supuesto, más allá de ser un “thriller”, o una película de crímenes, se puede sacar punta al guión y dejarnos llevar por siempre compleja discusión sobre lo bueno y lo malo de Internet, la necesidad de control o, como mínimo, la de una buena educación preventiva. No persigue la película ese objetivo, al menos no el primera instancia, aunque está bien que nos recuerde que en “la red de redes” no todo es lo que parece.

No es casualidad que Hard Candy fuera galardonada en el Festival de Cine Fantástico de Sitges con los premios a mejor película, mejor guión y el premio del público. Desde luego, la película lo merece.

Argo (2012)

30 de noviembre de 2012


Que Ben Affleck no es muy buen actor eso es algo que sabemos todos, pero lo que sí es Ben Affleck es un buen cineasta, ya lo demostró en su día cuando ganó el Oscar a mejor guionista junto a su amigo Matt Damon por 'El Indomable Will Hunting’, cuando sólo contaba con 25 años, y su valía como director la vimos con la maravillosa ‘Adiós Pequeña, Adiós’ y ‘The Town’, y nos lo vuelve a demostrar con el estreno de la temporada ‘Argo’. En ‘Argo’ Affleck luce nuevamente sus habilidades al mando de un equipo de rodaje, mostrando una técnica depurada y una calidad exquisita,  yo veo en él a un Clint Eastwood en potencia. La producción de la película corre a cargo de George Clooney, quien suele tener buen ojo para seleccionar sus proyectos.


‘Argo’ nos cuenta la historia de cómo un experto en rescates de la CIA, Tony Méndez, se las ingenia para sacar de Irán a 6 miembros de la embajada estadounidense que habían conseguido escapar y refugiarse en casa del embajador de Canadá, después de que el edificio fuera tomado por los seguidores del Ayatolá Jomeini, secuestrando a todos los diplomáticos estadounidenses en protesta contra el régimen de Sha de Persia y pidiendo su extradición al país, ya que este se encontraba refugiado en los EE.UU. Para elaborar su plan el agente Méndez finge que se va a rodar una película en Irán, y que los diplomáticos son parte del equipo de rodaje. Lo maravilloso de la historia es que está basada en un hecho real que ocurrió en el año 1979.

El film es un thriller que mezcla tensión y misterio al estilo de Alfred Hitchcock (sí, me habéis oído bien, he dicho Hitchcock), con comedia,  todo muy bien entrelazado y a un buen ritmo, haciendo una obra de entretenimiento perfecta. En esta película podemos meternos perfectamente en la época, debido a que han cuidado muchísimo la ambientación (las manifestaciones en Teherán están magníficamente rodadas), nos permite aprender algo de historia, que nunca viene mal, entender el porqué de las revueltas de ahora en Oriente Próximo, “porque de aquellos mimbres vienen estos cestos”.


Estupendo casting, aparte de Ben Affleck, una vez más sobresale Bryan Crasnton (que por casualidades de la vida últimamente lo menciono mucho), Alan Arkin y John Goodman están geniales y son quienes ponen la nota de humor a la cinta.


En resumen, película muy recomendable, sin duda de los mejores estrenos del año, que todo buen amante del thriller no se puede perder, es cine de Hollywood, en eso estamos de acuerdo, pero también es cine del bueno. Quien no haya visto los anteriores trabajos de Ben Affleck como director también se los recomiendo, porque estoy segura que ha nacido una estrella y con ‘Argo’ se ha confirmado.


Un último consejo, quedaros a ver los créditos finales y no salgáis huyendo del cine despavoridos, como soléis hacer en cuanto veis salir las primeras letras, que parece que corréis por si os toca limpiar la sala,  lo digo porque podréis ver fotografías de los personajes reales y compararlos con los de ficción y apreciareis el estupendo trabajo realizado por el departamento de arte.

El sonido de algo importante que desaparece

10 de noviembre de 2012

Esta semana tenía pensado hablar de un clásico de los años 30, una película con una intriga inigualable para su época, que me tuvo enganchado a la pantalla hasta que vi los créditos finales... sin embargo, he reflexionado y no quiero ser conocido como "el pesao de las películas en blanco y negro", así que he decidido guardarme ese post para otro día. No obstante, la película que os traigo hoy, no se aleja de la temática tratada últimamente en el blog, ya que después de las excelentes recomendaciones por parte de mis compañeros como son Despedidas  y I saw the devil, os vuelvo a traer una obra maestra del cine oriental, en mi opinión una de las mejores películas que ha dado Japón en los últimos años, se trata de Confessions, representante japonesa en los Oscars de 2011, que aunque finalmente no contó como nominada, sí que fue ganadora de varios premios en su país y alabada por la crítica mundial.

Cube (1997)

4 de noviembre de 2012

Cuando empecé con el blog recuerdo que argumenté la creación de una subsección llamada "Películas que tienes que ver" -sección a la que podéis acceder pinchando en la categoría correspondiente del menú- pensando en esas películas que, independientemente de si fueron grandes éxitos de taquilla o si por el contratrio pasaron con más pena que gloria por las salas de cine, se convirtieron en imprescindibles para mí. Películas clásicas, cintas de culto y algún título infravalorado por el gran público que sin embargo creo que no pueden, no deben, ser pasadas por alto. Películas que se mueven al margen de modas, complejos y prejuicios. Una de esas películas es Cube.


Cube es un film canadiense, ópera prima de Vincenzo Natali, que parte de una premisa relativamente original (o al menos lo era en el momento que fue estrenada): media docena de personas se despiertan encerradas en un cubo gigantesco, formado por centenares de cubos más pequeños e interconectados. No hay agua ni comida y mucho menos instrucciones, argumentos ni motivos que les ayuden a comprender por qué están allí ni cómo llegaron.

Una película que yo definiría ante todo como claustrofóbica. Un cubo. Un mar de cubos. Cada uno con seis puertas, una por cada pared, cada una de las cuales conduce a otro poliedro aparentemente idéntico al anterior. Un macabro juego cuyo objetivo parece no es otro que encontrar la salida y de paso... sobrevivir.

Una médico, un policía, un pesimista arquitecto, una estudiante de matemáticas, un famoso escapista y un muchacho autista dan forman a un grupo que será continuamente puesto a prueba. El temor a una muerte inminente, las dudas, acusaciones y mentiras, la falta de respuestas y unos misteriosos números en la entrada de cada habitación se conjugan de forma extraordinaria consiguiendo que el espectador no despegue los ojos de la pantalla.


Una de esas perlas alejadas del cine convencional y difícilmente catalogable. Una historia arrolladora con un argumento simple y complejo al mismo tiempo, donde se vuelve a poner de manifiesto la condición humana. Una película que yo definiría como inteligente, elegante, enigmática y fría. El final, a título personal, me parece una genuína obra de arte.

Una película para ver a oscuras, con el volúmen bien alto y en absoluto silencio. Una película que invita a dejarse llevar. Sencillamente es una de esas películas que tienes que ver.

I saw the Devil (Encontré al Diablo, 2010)

26 de octubre de 2012

Dicen los que saben de esto que Kim Ji-Woon pasa por ser uno de los mejores directores de cine del momento. Uno de esos magos de la gran pantalla que convierten en puro arte todo lo que tocan, que consiguen maravillar a crítica y público creando obras de culto instantáneo.

Pero antes de entrar en materia he de advertir que soy de los que piensan que el cine negro sufrió un soberano revés después de que David Fincher decidiera, para ventura del mundo, adentrarse en el género del suspense con Se7en. Y digo que el género sufrió un revés (que nadie me malinterprete) porque estableció un punto de partida estratosférico, un espejo demasiado perfecto en el que, y si has visto la película lo entenderás, pocas cintas son dignas de mirarse. No en vano la majestuosa interpretación de Brad Pitt, Morgan Freeman y Kevin Spacey, hicieron de Se7en no sólo un referente, la convirtieron en una indiscutible obra maestra, de esas que perdurarán en los anales de la historia ocupando un puesto de honor en el olimpo del séptimo arte.

Pero volviendo al hilo de la entrada, hay una cinta (y es por lo que viene a continuación que necesitaba hacer obligada referencia a la obra de Fincher) que desgraciadamente ha pasado inadvertida a ojos del gran público, en gran parte a consecuencia de la polémica que suscitó y a la escasa repercusión que tuvo por las salas de cine del viejo continente, que ha vuelto a poner en guardia mis sentidos, acelerarme el pulso y entrecortar mi respiración durante cada uno de sus 143 minutos de metraje; una cinta que se ha hecho por derecho propio un hueco entre mis películas preferidas del género y que tengo, a título personal, como el mejor thriller aparecido desde Se7en. Me estoy refiriendo a I saw the Devil, título que en España encontramos traducido como "Encontré al Diablo".

Hechas las presentaciones es conveniente dejar claro que puedo entender y entiendo que muchas personas encuentren "I saw the Devil" una película excesivamente violenta y desagradable. No quiero engañar a nadie: lo es (sobra decir que ha provocado más de un "abandono masivo" de sala en alguno de los festivales en los que se proyectó). Visualmente es una maravilla pero hay momentos en los que se vuelve salvaje y brutalmente sangrienta. Momentos en los que cuesta no apartar los ojos de la pantalla. Escenas realmente explícitas, aunque no gratuitas, que sin embargo entiendo que se hacen imprescindibles para tratar de hacer entender al espectador los acontecimientos que se van desarrollando durante la trama y, sobre todo, la evolución que experimenta alguno de los personajes. Sí, es una película dura, muy dura, pero es una película que impacta y no nos engañemos, seguramente sea esa una de sus principales bazas.

Sin querer entrar demasiado en materia, la historia gira en torno a un psicópata (de Óscar la interpretación de Gook-hwan Jeon) que tiene en jaque a la policía coreana. Un asesino que mata por el puro placer de matar y que además lo hace con una desmesurada crueldad. Para su ¿desgracia? un día ese "monstruo" escoge como víctima a la hija de un jefe de Policía retirado, prometida a su vez de un reputado agente secreto (Byung-hun Lee). Es a partir de ese momento que la película se erige en torno a un solo y recurrente concepto: venganza.


Es una película que consigue desde su primera escena que el espectador se impregne de las emociones que suscitan tanto la repulsión por el asesino como los actos de venganza de su antagonista. Un film que invita a realizar una soberbia reflexión sobre la represalia absolutamente carente de norma y humanidad, sobre el difuso y siempre demasiado subjetivo concepto de "justicia moral". Pero ante todo I saw the Devil es una sublime oda a la maldad más irracional, la conciencia social y a la integridad del ser humano.

Sencillamente es una de esas películas que, siempre que tengas estómago para soportar algunas escenas, tienes que ver.

Cisne negro (2010)

20 de octubre de 2012


Por fin llegó mi día, el día de mi primera intervención como colaborador de este grandioso blog. Mi primer granito de arena va dirigido a esta gran película que vi en el cine una de esas tardes en las que te quedas satisfecho por haber pagado el precio de la entrada.

Conseguir la perfección. Este es uno de los temas principales de Cisne Negro, y parece que es el camino que recorre el joven director Darren Aronofsky, ya que siguiendo sus películas observamos cómo van adquiriendo un tono de madurez, siguiendo una progresión in crescendo como director.